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viernes, 8 de septiembre de 2017
¡Es Una Trampa! - Para Superar El Autoestima Bajo No Trates De Aumentarla. Parte II
¡Es Una Trampa! - Para Superar El Autoestima Bajo No
Trates De Aumentarla. Parte II
Deja de golpearte
Imagina que por alguna razón te has estado golpeando en
tu pulgar tres veces al día. De alguna manera te las arreglas para golpearte,
pero sin saber que tú eres el que te golpea
(te golpeas inconscientemente). Al sentir el dolor, tratas de buscar
maneras de curar tu pulgar. En Internet encuentras "7 maneras de curar un
pulgar dolorido". (Esto incluye la visualización de un pulgar curado y
algunos ejercicios de respiración yoga.) Pero no importa cuán diligentemente
apliques esos métodos, tu pulgar no se curará. La razón es obvia (desde el
punto de vista de un observador neutral): Tú sigues golpeándote a ti mismo. Y
de esa manera sigues golpeando tu autoestima con la creencia aprendida de que
no eres lo suficientemente bueno. El golpeo tiene que parar, de lo contrario
todo su esfuerzo para curar tu pulgar / baja autoestima será ineficaz.¡Es Una Trampa! - Para Superar El Autoestima Bajo No Trates De Aumentarla. Parte I
¡Es Una Trampa! - Para Superar El Autoestima Bajo No
Trates De Aumentarla. Parte I
Si sufres de autoestima bajo, la solución lógica para
este problema es ¡Que debes aumentar tu autoestima!. Esta solución es, por
varias razones, el factor que inhibe tu esfuerzo para superar el autoestima
bajo. Porque ese propósito de aumentar tu autoestima en realidad… "¡Es una
trampa!"
Una historia sin fin
El autoestima bajo en general y un ataque de autoestima
bajo en particular, es algo pesado, inhibitorio y puede ser una experiencia
devastadora y aplastante. Comprensiblemente, la gente quiere deshacerse del
autoestima bajo y superarla.
Lo que está abajo tiene que ser levantado. Al menos, así
es como funciona nuestra mente. Hacemos analogías con nuestra vida cotidiana.
Pero aquí es donde fallamos. La autoestima no es como el aceite de motor en tu
coche, que puede rellenarse si es necesario. Una analogía más precisa podría
ser que el autoestima bajo es como un abrigo viejo e incómodo que te pusiste en
algún momento en el pasado, pero no puedes recordar por qué te lo pusiste, y,
más importante, no tiene idea de cómo te lo pusiste.
Enjabona, enjuaga, repite – El autoestima Bajo es
insaciable
Pero la comparación con un abrigo también es defectuosa,
porque tu autoestima bajo no es real. Es una creencia neurótica que hemos
adquirido durante la primera infancia. Y como esta creencia no tiene fundamento
en la vida real, el motivo neurótico para reparar (es decir, para elevar) tu
autoestima se mantendrá vivo no importa lo mucho que te esfuerces. Mientras la
creencia de que hay algo mal contigo no se altere o se disuelva, puedes tratar
de aumentar tu autoestima bajo hasta que logres tu cometido… ¡No cambiará nada!.
El mensaje que adquiriste en la niñez continuará influenciándote.
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